¡HOLAAA!
Esta experiencia y para algunas esta etapa universitaria
está llegando a su fin.
En la entrada de hoy voy a realizar una autoevaluación de
estas últimas prácticas.
El desarrollo de mis prácticas curriculares ha transcurrido
en la asociación RUTAS de Sevilla, ofreciendo apoyo educativo y ocio y tiempo
libre a niños y niñas de entre 6 y 16 años, de Polígono Norte, siendo éste un
barrio desfavorecido y que presenta riesgo de exclusión. A través de esta
autoevaluación, voy a reflexionar sobre los aspectos a destacar de estas
prácticas y analizar el desarrollo de éstas.
Una de las principales deficiencias en estas prácticas ha
sido la falta de una planificación adecuada para los alumnos que acudimos de
prácticas por las mañanas. Entre que éramos muchos y solo nos mandaba a elaborar
un dossier de actividades para los talleres de Ocio y Tiempo Libre o
actividades para campamentos, mi motivación iba en descenso. Veía una perdida
de tiempo tener que asistir por las mañanas para buscar solo y exclusivamente
actividades, aunque pasadas unas semanas decidí aprovechar ese tiempo en
avanzar en mis tareas propias.
Y, otra de los puntos negativos que me gustaría destacar es
la poca presencia de mi tutora profesional. Por las mañanas ella en su despacho
y los alumnos de práctica en otra habitación un poco segregados. Y, en cuanto a
las tardes, en vez de estar con nosotros nuestra tutora que es pedagoga, estaba
la administrativa, debido a que nuestra tutora es la coordinadora y tenía cosas
que hacer en su despacho. Solo hacía apariciones esporádicas.
Fuera parte de las carencias, encontramos puntos positivos.
Para empezar, me he encontrado en un clima muy positivo, la relación con las
tres trabajadoras de la asociación era cordial y cercano (lo justo). Con el
resto de alumnos de prácticas han sido un apoyo fundamental, donde no faltaban
las risas y el apoyo a la hora de comunicarnos y compartir estrategias y
experiencias en la gestión de estas prácticas o las en diversas situaciones que
se nos han dado con los niños y niñas.
En lo que respecta a la implementación de las actividades,
me he encontrado con la necesidad de adaptarme a las necesidades y
comportamientos de los niños y niñas. La flexibilidad y la capacidad de
respuesta ha sido esencial para lograr un ambiente seguro y constructivo. He
intentado ajustar actividades en el momento, utilizar enfoques diferentes para lograr
evitar las conductas disruptivas y poder fomentar la participación de los niños
y niñas.
A nivel personal, considero que estas prácticas me han
permitido desarrollar habilidades clave en el trabajo con niños y niñas que se
encuentran en este tipo de entorno, que les hace tener ciertas conductas
negativas. He mejorado mi capacidad para gestionar el estrés y la paciencia.
Se me ha brindado la oportunidad de conocer una parte de la
sociedad desconocida para mí, dónde, dejando lo educativo a un lado, veo
fundamental el apoyo personal en pequeños que viven en otra realidad diferente
a la mía.
Holaaa Nuria!! Siento que hayas tenido una "mala experiencia" en cuanto a la organización y tutorización de las prácticas en el centro, pues son aspectos importantes en el desarrollo de las mismas, ya que sirven de guía y apoyo. No obstante, me alegra ver que sacas el lado positivo de las cosas y hayas aprendido mucho sobre ti, tus capacidades y habilidades. Espero que puedas utilizarlas en tu futuro como pedagoga y sigas siempre aprendiendo!!!
ResponderEliminarUn saludo!!!!
Buenas tardes Nuria. Que pena que hayas tenido esta mala experiencia en la oportunidad que nos ofrecen. Parece que a veces piden plazas de prácticas pero no saben como organizar su trabajo a realizar. Aun así, como menciona la compañera Andrea, es bueno leer que a pesar de lo negativo eres capaz de sacar algo bueno de ello.
ResponderEliminar