¡Hola a todos! Se va acercando el final de esta bonita etapa que hemos tenido la oportunidad de vivir. Decir que no puedo estar más contenta de haber podido realizar mis prácticas en la institución en la que las he realizado. Dicha institución es el CEIP Vélez de Guevara, ubicado en el barrio de Torreblanca de los Caños.
Sin duda, ha sido una experiencia única la que he podido vivir. Al principio, como bien he indicado en otro post, me llegué a sentir ciertamente insegura de no poder cumplir mis expectativas sobre el centro y mis prácticas, a la vez que no sabía si yo sería capaz de cumplir las suyas. Sin embargo, siento que hemos cumplido mutuamente de sobra.
¿Qué me han aportado ellos a mí?
Me han aportado confianza y seguridad en mí misma. He sentido que soy capaz y me han dado la libertad para adquirir muchos conocimientos de los diferentes ámbitos jerárquicos y posiciones que se ocupan en el centro. He aprendido mucho y no solo a nivel burocrático, he aprendido adentrándome en una realidad que, debido a la ubicación y al contexto del centro, puede llegar a ser ciertamente complicada.
He aprendido nuevos métodos de lecto-escritura y razonamiento matemático y cómo pueden ser aplicados a niños con diferentes condiciones o necesidades. Me han aportado nuevos materiales y herramientas educativas que podré aplicar de cara a mi futuro laboral, de ellos me gustaría destacar el uso de pictogramas en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Destacar también que me han enseñado la importancia de las emociones al trabajar con los niños.
Me han dejado pasar pruebas de inteligencia junto a la EOE y ver cómo se realizan los informes educativos a través de la plataforma de Séneca. He conocido características de las diferentes condiciones que poseen alumnos del centro, entre otros aspectos.
Y, aunque me han mostrado muchas cosas prácticas y teóricas, con lo más importante que me quedo es que me han enseñado a querer la EDUCACIÓN desde dentro, a no presuponer ni juzgar a nadie sin conocer su historia o su contexto. Que un niño no es problemático sin más, que tienen historias duras y complicadas detrás. Es importante abrir tu corazón a ellos e intentar que ellos te lo abran a ti.
¿Qué he podido aportar yo a ellos?
Pienso que esta es una pregunta que deberían contestar ellos, pero dado que me toca realizar una autoevaluación puedo indicar lo siguiente:
Siento que he podido aportar un aire nuevo al centro. Considero que soy una persona bastante creativa y me he volcado hasta el último momento en aportar todo aquello que pensaba que pudiese mejorar el centro. He aportado mi paciencia y mis ganas de aprender.
Ya que yo también soy del barrio, he aprovechado esta oportunidad para acercarme más a los alumnos y esto me ha permitido crear vínculos emocionales con ellos. Estos vínculos me han dado la oportunidad de poder enseñarles de tú a tú. He elaborado material didáctico que ha sido puesto en práctica y estamos obteniendo resultados, aunque estos avances a veces nos parezcan pequeños y que van muy poco a poco.
En conclusión, he intentado aportar todo aquello que estaba en mi mano con la finalidad de buscar una mejora en el centro.
Y hasta aquí llegaron nuestras prácticas. Espero que las hayáis disfrutado y hayáis aprendido mucho en ellas. Muchas gracias por leerme y por todas vuestras aportaciones.
En una autoevaluación es importante hablar de "luces" y de "sombras". Ser consciente de dónde una no ha sido capaz de llegar, o cosas que tenía que haber hecho mejor (y sus causas), es muy importante para poder seguir mejorando.
ResponderEliminarMe alegro mucho de tu entusiasmo durante este periodo de actividad profesional.
Buenas Raquel, por lo que he leído tu experiencia este año se puede calificar de inmejorable, estoy seguro de que estas prácticas, por lo que cuentas, han sido toda una fuente de nuevos aprendizajes y experiencias en tu futuro. Espero que en las que vienen puedas exprimir estas potencialidades que has desarrollado ya sea dentro educativo o del sociolaboral. Un saludo.
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